Thursday, September 29, 2016

_____E____P____Í____L____O____G____O____ { cause I can play electric guitar while shaving my legs in a moving car }











ESTOCÁSTICO KARAOKE PARA NO MANTRA
(om tare tuttare ture soha FEAT. mayombe-bombe-mayombé: sensemayá)


 Hello! Trust No One, by The Julie Ruin














Tuesday, September 13, 2016

fe de eRatas







En febrero del presente año fui contactada por Lorel Manzano para invitarme a un número dedicado a jóvenes narradores en La Jornada Semanal. No fue una invitación directa a publicar, sino a "participar de una dictaminación" y selección para una posible colaboración de lo que sería algo así como un dossier sobre narrativa joven. Pese a que aún no iban a ser publicados, la extensión fue algo en lo que se hizo mucho hincapié: los textos no deberían superar los seis mil caracteres con espacios. El más corto de cualquiera de mis textos a la mano en ese entonces doblaba la extensión requerida, de todas maneras mandé tres cuentos como muestra: dos publicados y uno inédito que, desde mi punto de vista no era aún publicable y superaba con holgura la extensión. Sin embargo, dado que aún tendría que pasar por un proceso de dictaminación, pensé, ingenua y torpemente, que podría fungir como botón de muestra, que si les interesaba mi trabajo me pedirían algo más. Nunca recibí acuse de recibo por este envío. Y jamás volví a saber nada. Intuí que mi trabajo no era lo que buscaban o que no había dado positivo en el dictamen.



El día de ayer, a siete meses de aquello, un colega me avisó sobre la publicación de un texto, aparentemente, de mi autoría. Fui a la página de La Jornada Semanal y me encontré que mi texto inédito fue publicado en el número 1123 del semanario, sin mi permiso, con errores de estilo que no existen en el original (ejemplo: escribo pragma y corrigen programa) y que, encima, se le adjudicó a otra persona: una autora homónima cuya foto, libro y biografía acompañaban a mi texto. Si otra fuera la circunstancia, habría celebrado tan bioycasariana puntada y tomado con mucho humor la confusión. Sin embargo, dado el reciente debate sobre plagios que se vuelven errores metodológicos, y siendo La Jornada el periódico comercial que es, tal negligencia me parece más que un simple error: es una falta grave. Lo irónico es que el número está dedicado a la (hegemónicamente) llamada “literatura femenina”, a la reivindicación de tal como premio de consolación e incluso, hay un texto de Eve Gil que alude a la visibilización de autoras, supuestamente, marginalizadas: el colmo. Desde mi política feminista, jamás me he permitido ser utilizada para llenar las cuotas de género, para participar de una simulación que hace ver progresivos e incluyentes a los otros, mientras todo sigue igual o peor: pero publicamos a una mujer, dos mujeres, no somos el Club de Tobi. Ojo: no soy una detractora de la literatura hecha por mujeres, me parece medular esa resistencia y es una batalla que también es mía, pero no estoy de acuerdo con la simulación, la aparente inocuidad de la misoginia encriptada me parece más peligrosa.



Me entristece sobremanera una situación que debería ser motivo de festejo, como lo es toda publicación de un texto inédito. Sin embargo, tengo más la sensación de haber comprado un error, de haber pagado por él sin que fuera mío. La falta sigue allí y seguirá porque ya salió en la versión impresa que se tiró el domingo. En los últimos dieciocho años, he participado con mucha devoción y entusiasmo en fanzines, panfletos, trípticos hechos de fotocopias, bookzines, e-zines, chapbooks, plaquettes independientes y publicaciones marginales, y jamás, en ninguno de los anteriores, aun con cero presupuesto y gente que apenas está aprendiendo a editar: jamás he tenido un problema semejante o me he quedado con la sensación de haber sido robada.



Hasta este momento, dos días después, no he tenido conversación con miembro alguno del staff de La Jornada y nadie se ha hecho responsable por el agravio de su #error metodológico









Update 29/09/2016: Hablé con Luis Tovar, el Jefe de Redacción del suplemento hace un par de semanas. No había hecho este update porque se atravesó mi último encuentro del FONCA y mi acceso a internet ha sido muy limitado. Se disculpó amablemente y me pidió resarcir el daño publicando mi versión del mismo texto en el futuro, igualmente, arreglar la bio y la imagen para hacerlo coincidir. Rechacé esa posibilidad y le comuniqué mi deseo de que tumbaran el texto lo antes posible pues no hay algo que pueda resarcir ese sentimiento de perder el control sobre mi propio trabajo (que es mi vida y la hermenéutica de mi psique), de entender que ese texto ya no es mío y encima ser maltratada y/o regañada por la mujer a cargo del dossier (que, irónicamente, es también una escritora joven, su nombre es Lorel Manzano). Luis, como editor, cuestionó mi decisión, pero como creador entendió y respetó mi punto. El texto ha sido bajado del sitio y sólo permanecerá en la versión impresa que se tiró ese fin de semana en La Jornada Semanal. Agradezco a quienes se acercaron para brindarme su apoyo, quienes me escribieron, los que no me escribieron pero lo compartieron en redes sociales, a los que se indignaron, a los que ofrecieron rescatar el texto y empoderar la situación. A mis colegas y amigos, a mis nuevos-mejores amigos y a los mejores-antiguos, a mis compañeros del FONCA. Mis más torácicas gracias. 






Monday, September 12, 2016

hace 8 años a 110 millas de aquí





antes de ser devorada y extinguida por las hordas de fanáticos, adjunto un SUN_track (2013) @8tracks para leer The Pale King + algunas expectativas (2012) sobre la novela póstuma + un post de 2011 con algunos archivos fotocopiados y el cuento Encarnaciones de niños quemados en castellano + un post de hace 8 años, de aquel día en que DFW se ahorcó en su casa de Claremont, CA, mientras en su honor y más al sur yo daba mis clasesitas de Kafka para inaugurar nuestra propia religión sobre el lenguaje subarquetípico con un grupo de púberes ferales y deseosos de pulverizar el mundo sólo para esnifárselo com_ple_ti_to. The king is dead, long live the pale king: cuájense.




Thursday, September 01, 2016

this_world_needs_a_brand_new_rhythm/watch?v=☈_is_NORTH_SOUTH_EAST&WESTERN


                                     










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Y todo esto es consecuencia del aparentemente inocuo discurso de alguien. Que dijo, ¿qué dijo? Que iba a poner otra barda: una tercera porque Ya Hay DOS. Operation gatekeeper reloaded: muy vintage: son los 90's. ¿Alguien recuerda a los 26 paisanos migrantes a los que se les cocinó el cerebro en el camino del diablo, route 66? En el after del redoble militar: 1997. The minuteman project porque 9/11. La gente está buscando saltar todos los obstáculos pues alguien dijo ¿qué dijo? Que iba a poner otra barda. Aparentemente inocuo: watch the video. La Gente Se Está Moviendo. Y así damos por inaugurada la gran diáspora en nuestra Sagrada Frontera. Esto es lo que catalizan las palabras, traducción, transducción: desplazamiento.





























Tuesday, August 23, 2016

[ kathy acker ]









I think of narration, or the narrative that tries to encounter the real, as that which is negotiating between two orders of time: clock time and chaos. I must say the more I think about it, the more I think writing is about time. The writer is playing –when structuring narrative or when narrative is structuring itself- with life and death. He or she is manoeuvring between order and disorder, between meaning and meaninglessness, and so is making literature [...] However, these movements between clock time and chaos in written narrative are more complex. To begin, consider one aspect of time in the novel: the time it takes to write a novel. A novel’s a big thing. It usually takes at least a year, often many years. During that time the writer’s life changes. So there’s the time of all the actual changes the writer is going throughthe time it takes to write the novel [...] It takes time to read a novel. A novel is very rarely something you read in one sitting. So, that time incorporates all the reader’s memories, all the interstices, the time lapses between readings, all the returns to earlier parts of the novel, etc. Finally: the fictive time. The time within the story or the narration. So in this sense a novel, structurally, is a time triad.











( @In Extremis, Writing at the Century's End, San Francisco, CA. 04/29/93 )



Tuesday, June 28, 2016

I DECIDE by The Julie Ruin